Vegetal

Posteado en reflexiones sobre Junio 28, 2008 por a.m.garrido
Cruel es el destino de todo vegetal que se cruza conmigo. He terminado por asumirlo, tener plantas no es lo mío. No entiendo cómo un ser vivo puede concluir sus días de una forma tan indigna. Lo cierto es que nunca me ha hecho nada malo, no me insultaba cuando se me pasaba regarla, ni me escupía cuando bañaba sus hojas con la “poco recomendable” agua murciana, y tampoco me amenazó nunca por impedir que le llegase un mísero rayo de sol. Y así, como una vela que se consume, fue perdiendo la clorofila de sus hojas, que se tornaron mustias y amarillentas; fue arrugando los pétalos de sus flores, su tallo perdió turgencia y se volvió flácido.
Aquella maceta que un lejano día del libro recibí como regalo de la biblioteca que suelo frecuentar, se encorvó hasta tocar con su frente la tierra árida del macetero, anhelante de unas gotas de agua. Fue entonces cuando la ceniza de mis cigarros merodeó por sus alrededores, y lo que comenzó siendo una feliz planta despendedora de fragancias sublimes, terminó por convertirse en un original cenicero.
Hoy, las colillas que estrellan su cabeza ardiente contra lo que un día fue mi maceta, lo hacen sabiendo que pisan tierra santa, que fenecen donde un día hubo vida, y rezan por el alma desolada de los restos del cadáver que le acompaña en este cenicero tan original.

Perdón

Posteado en General sobre Junio 21, 2008 por a.m.garrido

Este post es de disculpas… Felipe y yo queremos pedir perdón por lo dicho anoche en determinado blog. No volverá a ocurrir. No volveré a comentar cuando vaya ciego.

pelusasssssaaaaaaaaaaa, stae vaerano te vasda a paarear con felipe jajaja, eso eso i no es efelipesa jaja. espero kno, será macho, como suduerño. MACHOOOOOOO. tendreis crías y veviereis felice el resto de vuestrodaís en una falujla de oro. En vez de aeperdices comereis frutos secos, pero de los mas wenos ad, y welstros hamstercitos irána s colegios privados. Sereis velices. Compartireis la misama rueda ypor las cnoches y “corereis juntos” jajaja. UN BEZADO PARA FELIPA Y TOTRO PAA SU DUAEÑOA

Feliz cumpleaños javi

Posteado en General sobre Junio 14, 2008 por a.m.garrido

El guardia del bar

Posteado en General, explorando con etiquetas, sobre Junio 13, 2008 por a.m.garrido
Hoy, viernes 13 de junio, mi yayo cumple 71 añitos… este reportaje es mi regalo.

De sus 71 años, ha dedicado 43 a la Guardia Civil, 23 de ellos sirviendo al ciudadano y 20 sirviendo cañas en el bar del cuartel de Roquetas de Mar

Patizambo y con las rodillas arqueadas de soportar sus más de 100 kilos, avanza tras la barra del bar con una botella de vino en la mano. Tiene los labios apretados y aspecto de anciano curtido, pero a pesar de sus torpes andares desprende un aura de solemnidad. Derrama un chorreón de vino en el vaso de su compañero de fatigas, otro guardia jubilado, mientras le muestra una amplia sonrisa que arruga aún más su cara. Ángel Garrido Corral, de 71 años, lleva 6  jubilado, pero no tiene ninguna intención de dejar el bar. “¿Qué hago entonces? Me moriría si no tuviese nada que hacer”, afirma con rotundidad. Son 20 los años lleva sirviendo “chatillos y tapas” en este local que la Guardia Civil le cedió dentro del cuartel cuando, después de 23 años de servicio, pasó a formar parte de la reserva, es decir, los guardias a los que se recurre cuando no son suficientes los que ejercen activamente.
La vida laboral de Ángel Garrido comenzó en una mina con tan solo 14 años y cobrando 7 pesetas al día. Caminaba el domingo por la tarde 25 kilómetros para llegar desde su casa a las menas; y permanecía allí, en una residencia, hasta el viernes por la tarde que volvía a su hogar.  Un día, después de 14 años trabajando en la mina, su mejor amigo sufrió un accidente. “Se me mató el compañero. Le calló un testero en la cabeza”, cuenta con nostalgia este guardia jubilado. Su esposa, María Domene Torreblanca, le prohibió volver a ese sitio y ambos emigraron. Sin trabajo, con una hija de 4 años y María embarazada de tres meses, emprendieron una nueva vida. Ángel reconoce que “podía haberme metido al campo porque mis padres eran agricultores, pero no me gustaba y quería ver mundo”. Un amigo le habló de meterse en la Guardia Civil. “Entonces solamente tenías que superar un examen de las cuatro reglas: sumar, restar, multiplicar y dividir”, Ángel lo pasó sin dificultad y el uno de enero del año siguiente, 1965, comenzó su instrucción en la academia del Escorial.
 
“Recuerdo una mañana en la que un capitán me ordenó darle un guantazo a un compañero por no haberse afeitado. Me negué y el guantazo me lo llevé yo”, cuenta Ángel mientras cocina un estofado de ternera. La instrucción duraba tres meses, durante los cuales tenían que ejercitarse física e intelectualmente “corriendo, trepando cuerdas, estudiando leyes…”, pero “siete u ocho días antes de venirme, me dio una patada un caballo mientras limpiaba la cuadra y me fracturó un brazo”. La fractura impidió que Ángel pudiera graduarse y tuvo que repetir la instrucción.
Tras la graduación lo destinaron a la comandancia de Algeciras, en Cádiz, donde hacía el servicio en la aduana de la línea de la concepción y en la playa, siempre a pie, o “de infantería”, como bromea el jubilado que hay postrado sobre la barra bebiendo vino a las 10 de la mañana. Ángel se rasca la nuca y hace memoria: “Antes la delincuencia era distinta a la de ahora. Ahora los malos son más malos. Básicamente nos dedicábamos a comprobar que no se traficaba con nada y que todos los papeles estaban en orden”. Dos años después lo destinaron a la comandancia de Almería, al puerto de los bajos. Al año siguiente comenzó a hacer el servicio en moto, “en una vespa de mi propiedad”, dice animado. Y  cinco años más tarde trajeron los todo terreno Land Rover.
 “El caso Almería”, del que hay una novela y una película, es el más complejo en el que se ha visto ciertamente involucrado. En 1981 detuvo a un grupo de información de la ETA integrado por tres personas, otros guardia civiles se hicieron cargo de ellos y, tras un interrogatorio, los mataron; metieron a los tres cadáveres en un coche que luego tirotearon y quemaron de forma que pareciera un accidente, que los supuestos etarras se habían rebelado y los guardias se habían visto obligados a abrir fuego, “pero un grupo de pescadores les vieron y al final los detuvieron a todos”. El juicio tuvo lugar un año después, “justo cuatro días después de que muriese mi padre”, apunta Ángel, que hubo de asistir a declarar en siete ocasiones.
“Yo nunca he tenido que utilizar una pistola”, afirma Ángel orgulloso, para quien la autoridad se fundamenta en el respeto, y la justicia en la honestidad. Esta filosofía de vida traspasó las fronteras que separan lo laboral de lo familiar e impregnó con su esencia el entorno de este viejo guardia, de forma que su hijo, también llamado Ángel, decidiera hace 24 años ingresar en la Guardia Civil. “Lo mío es vocacional. Desde siempre he querido ser Guardia”, declara Ángel hijo, que ya ha rebasado los años de servicio de su padre, aunque este le supera por 20 años de “confidencias, consejos y secretos” urdidos en la barra del bar, porque escuchar, alentar y alimentar a los guardias también es, en cierto modo, trabajar para ellos. 43 años de servicio a la Guardia Civil (y todos los que le quedan) confieren a Ángel Garrido Corral la categoría de profesional de la seguridad ciudadana.

La huelga de transportistas llega también a Murcia

Posteado en General sobre Junio 11, 2008 por a.m.garrido
A eso de las doce de la mañana, recién llegado del gimnasio y tirado en la cama sacándome moquillos, me ha sorprendido un piterío fuera de lo común. He bajado las escaleras de tres en tres con la cámara en la mano y, una vez en la calle, me he orientado por el ruido de los pitidos. La huelga de transportistas también ha llegado a Murcia… una hilera de mastodónticos vehículos de alto tonelaje retenían el tráfico en la avenida Teniente Flomesta (la calle que hay frente al ayuntamiento…). Estas son las imágenes que he recogido.

Mensajes ocultos en las películas de Disney

Posteado en explorando con etiquetas, sobre Mayo 25, 2008 por a.m.garrido

 

Las películas de Disney, más allá de inocentes historias, esconden mensajes subliminales al servicio del imperio. Estos son algunos ejemplos:
·     En Alicia en el país de las maravillas (1951), la tesis parece defender la creación del Estado de Israel. El jardín “real” es azul y blanco, colores de la bandera israelí. Con fondo azul y rojo y la mesa blanca se forma la bandera de Estados Unidos. El reloj de la demente merienda se convierte en bomba de relojería que era la URSS.
·     Peter Pan (1953) se proyecta en plena “guerra fría”. El jefe indio se parece a los dirigentes rusos, se ataca al Japón con sutiles imágenes. La bandera pirata recuerda la simbología nazi. El gancho del capitán Garfio evoca la hoz de emblema soviético. La isla es, en realidad, un nuevo parque de atracciones: Disney estaba creando entonces su primer Disneylandia.
·         Aristogatos (1970) En plena era de exaltación de los Kennedy, asesinados, el presidente John y luego su hermano Bob. Los norteamericanos sienten admiración por lo francés, nacionalidad de la que era descendiente la viuda Jacqueline (Bouvier).La “condesa” representa el “chic” galo y recuerda a la matriacarca del clan Kennedy; y la madre es una buena maestra de la resignación de Jacqueline tras el fallecimiento de JFK; el vagabundo Tomás O´Malley es irlandés,  como la ascendencia de los KENNEDY. Valores machistas: la gata/mujer es guapa, coqueta necesita protección.
·         El Rey León. Tras la guerra del golfo, se arremete contra el Islam. Basado en el “Macbeth” de Shakespeare, el león malo es más oscuro que los buenos y se llama Ascar, que en árabe quiere decir “soldado” o “militar”. La Media Luna del Islam aparece cuando este malvado personaje entra en acción y, en el momento en el que arenga al ejército de hienas, gira en un escorzo que le da un enorme parecido con Jomeini. Cuando Mufasa, el padre, se aparece en el cielo a Simba, las similitudes con la estatua de Lincoln en Washington son innegables. Se le perdona a Simba que haya sido “hippy” y que tenga amigos de dudosa extracción como Pumba (estereotipo sucio del hispano-mexicano), siempre que acuda a en socorro de su país cuando éste le necesite. El mono representa la sabiduría y la resignación de la comunidad norteamericana.
·         Aladino. Arrecian los ataques contra el mundo árabe. Se presenta a los árabes como vendedores de todo lo imaginable, mentirosos redomados, sucios… El protagonista lleva un fez diminuto más parecido a la “kepa” judía que al típico tocado musulmán levemente  homosexual (Yafar). En cambio, Yasmina, la coprotagonista, es de rasgos más judíos y viste con los colores de la bandera hebrea. El “Genio” ofrece la magia “kitch” de la sociedad de consumo americana: luminosos, máquinas tragaperras y la parafernalia de los musicales.
·         El jorobado de Notre Damme. Tras la matanza de Waco y el auge de la Iglesia de la Cienciología, en esta película se sataniza a las sectas. Los ropajes del malvado Frolo recuerdan a los usados por muchos predicadores de las iglesias salvadoras tan abundantes en Estados Unidos y que se han enfrentado varias veces al Gobierno central apelando a la Quinta Enmienda (derecho a portar armas). La danza del populacho tiene inequívocos aires rusos. Se insinúa la tesis de una intervención norteamericana en Europa para contrarrestar un hipotético desgobierno. El jefe de los guardias (todos llevan cascos nazis) se parece mucho a Yeltsin.
 
 
(Fuente: Barrientos, Jaime: “los mensajes ocultos de Walt Disney”. El Mundo, 8-12-1996, pág. 11.)

Iniciación al Reiki en Murcia. Mi experiencia

Posteado en explorando, reflexiones con etiquetas, , sobre Abril 29, 2008 por a.m.garrido

Dicen por ahí algunos (y sólo algunos) que el ser humano utiliza únicamente el 10% de su capacidad cerebral, en ese caso ¿qué hay del 90% restante? ¿Qué secretos esconde y cómo podríamos desarrollarlo?

Ya lo decía Nietzsche: “¿Queréis un nombre para este mundo? ¿Una solución para todos los enigmas? ¿Una luz también para vosotros, los más ocultos, los más fuertes, los más impávidos, los más de media noche? ¡Este mundo es la voluntad de poder, y nada más! ¡Y también vosotros mismos sois esa voluntad de poder, y nada más!”. Precisamente esto, materializado en un ego elevado a la máxima potencia, vanidad y ambición de aspirar a desarrollar súper poderes, fue mi primera impresión hacia los fieles a estas doctrinas al oír hablar de cursos que despiertan en ti ciertas capacidades. Y yo, aficionado a las oscuras artes de la cerveza, que siempre me esfuerzo por cazarle los trucos al mago, incrédulo y escéptico ante las triquiñuelas del iluminado de turno, me veo obligado a rectificar en mi pensamiento.

Una habitación con aséptica decoración y suelo de parqué sobre el cual se extendían múltiples esterillas; una para cada uno. Unas cuarenta personas y a 15 euros por persona…  buen negocio para un solo día de trabajo. Los maestros, ataviados ellos con radiantes indumentarias y sonrisas paternales, jugaban majestuosamente con la iluminación, velas aromáticas, incienso repartido en distintas partes de la sala, música que invitaba al descanso, el aire acondicionado y además, muy amables, nos repartieron unas curiosas botellitas de agua para que no pasásemos sed.

“¿Y tú que has sentido?”, nos preguntábamos unos a otros con cara de asombro tras la iniciación. A mí se me durmió una pierna, no sé bien si por obra de algún ente graciosillo y con ganas de tocarme las pelotas, o por permanecer demasiado tiempo con las piernas cruzadas. Receloso y reticente regresé esa tarde, tras la ceremonia, a mi rutina de domingo. Fue a durante la noche, una vez que me acosté, cuando comenzaron a crujir  sutilmente las esquinas de mi habitación y las paredes parecieron volverse vaporosas; con color y movimiento propio. Me entró pánico y rápidamente encendí la luz, pero en la habitación solamente había la tranquilidad de siempre. “¿Qué ha sido eso?”, me interrogué a mí mismo ¿sugestión? ¿Los efectos secundarios de oler incienso y velas durante 8 horas? ¿Una experiencia paranormal?

Independientemente de la capacidad para cargar pilas o de adormilar a mi hámster, de que se calienten descomunalmente las palmas de las manos o de lo relajado que se encuentra uno tras la aplicación de una sesión de reiki, cambio mi perspectiva incrédula ante este tema. Sólo tengo que pensar en la cara de ilusión y en la motivación que envolvía a mis compañeros de iniciación, la mayoría eran mujeres con cáncer de mama de la asociación AMIGA (a quienes en un principio iba dirigido este curso). Algunas de ellas iban con un pañuelo cubriéndoles la cabeza, ocultando la calvicie que les produjo la quimioterapia. ¿Qué más da si es real o no el reiki? Creo que si es útil para inspirar en alguien esperanza, alegría o emoción es que merece existir. Aunque, personalmente, considero más efectiva la magia de una caricia, una sonrisa o un beso.

Día del libro

Posteado en explorando, reflexiones con etiquetas, , sobre Abril 23, 2008 por a.m.garrido

Hoy es el día internacional del libro. Siempre he pensado que las cosas importantes deberían de estar todo el año, aunque me resulta especialmente interesante que algunas cosas tengan al menos un día de protagonismo.

Al comienzo de la jornada, en el autobús y camino de la universidad, he leído como cada mañana el periódico que amablemente me regala la señorita de la gorra roja. Mi opinión acerca de eventos como el “día del libro” se ha visto truncada por la estupidez de algún periodista que titulaba una noticia sobre este día alegando que se celebra precisamente hoy porque el 23 de abril de 1616 murieron Cervantes y Shakespeare. Técnicamente sí fue así, pero la realidad es distinta… me explico: Cervantes falleció el 22 y fue enterrado el 23 de abril del calendario reformado gregoriano, mientras que Shakespeare murió un 3 de mayo del calendario juliano. La misma fecha pero no el mismo día porque el desfase entre uno y otro era por entonces de diez días.

Tampoco es especialmente significativo que el ‘Día del Libro’ se fijara sobre una premisa errónea porque, aunque el 23 de abril de 1616 no murieron ni Cervantes ni Shakespeare, sí lo hizo el Inca Garcilaso de la Vega. Razones suficientes para que hoy se celebre un día en su honor.

Luego, ya en la universidad, me ha sorprendido la entrañable hazaña de unas alumnas de primero de periodismo, quienes han decidido fotocopiar el primer capítulo de varios libros, grapar las hojas y liarlas como un pergamino para ponerles un lacito rojo o amarillo y, finalmente, regalar literatura desinteresadamente a sus compañeros. Yo me he llevado dos: “Retorno a la libertad” y “El coleccionista de sonidos”.

Pero eso no es todo. En la biblioteca del cuartel de artillería me ha sorprendido encontrarme un panorama artístico muy alentador. Estaban exponiendo los cuadros que habían sido presentados para un concurso; todavía olía a óleo. Además, había un recital de poesía para que quien quisiera pudiese compartir libremente sus poemas favoritos. Y me han regalado una macetica. Quien sacara algo este día recibía de forma altruista una flor. He vuelto a la residencia con una sonrisa y emocionado por los loables actos que me han arropado durante el día. Es esto lo que genera que hoy sea hoy, “El día del libro”, y no una fecha equivocada y confusa sobre la muerte de dos admirables personajes.

Por cierto ¿sabe alguien que hoy es también el día internacional de la cerveza?

Mi hamster es dios

Posteado en reflexiones con etiquetas, , sobre Abril 14, 2008 por a.m.garrido

Se han desplomado de sus tronos los dioses como hojas marchitas en un otoño sin retorno, y se han muerto con ellas los ideales. Ahora, esta ilusión maravillosa y extraña que es la vida no tiene más significación que la perplejidad de quienes se esfuerzan por sostenerla sin tener donde apoyarse. Las únicas lágrimas valiosas son las que se derraman sin motivo. La humanidad se desangra por una hemorragia interna que le causó una puñada; un  machetazo asestado desde sus propias entrañas. El motivo: el miedo. Y taponando los borbotones con gasas y parches donde se hospeda la  esperanza, el asesino y el herido duermen tranquilos en la misma cama, acariciándose la mejilla el uno al otro.
Ya se ha abierto el telón, y los actores de esta tragedia no se saben el guión. “¿Qué hago?”, le pregunta un señor a otro, ambos desnudos. “Haz como si supieras de qué va esto. Disimula…”, responde este cruzándose de brazos. “Pero si no tenemos público”, insiste el intérprete. “Es igual, tampoco lo necesitamos”, le confiesa su compañero. Así me siento… desamparado frente a los escenarios que se me presentan, esperando alguna escena que nunca llega porque la desconozco; sin más trascendencia que los pellejos de mis dedos y, aunque en ocasiones los mire con arrogancia, sé que no soy más que ellos. Pisaré entonces las hojas moribundas y haré crujir sus costillas bajo mis tenis negros, luego enjuagaré sus restos con el agua de algún charco; me subiré a un árbol y escupiré en la cabeza de inocentes.
Tengo miedo. Ha empezado la función y la herida no coagula. No quiero resolver mis problemas mirando hacia otro lado, pero he crecido y ya no me caben los dedos en el enchufe. Las nubes vaticinan tormenta, pero es mentira porque luego siempre sale el sol, y luego la luna, y luego el sol, y luego la luna, y luego el sol, mientras sigo esperanzo conocer el papel de mi personaje, la sinopsis, la trama; algo que no sea el final, porque eso ya lo conozco… el final es que todo se acaba. Mejor, vaya mierda de obra.
Ahora bailo sobre la hecatombe al ritmo de mis propios jadeos. La decisión ha sido justa. Tras rebanarme el cuello mil veces con las cuchillas que no uso para afeitarme, me he cerciorado de que los dioses y los demonios caminan juntos, de que la escena no existe porque yo no quiero y de que sobre la cama únicamente hay sábanas arrugadas. La vida es un grito ¿un orgasmo? No lo sé, hasta que no me libre de esa gangrena invisible de prejuicios sonrientes no podré rescatar a mi propia existencia ni salvaguardar mi realidad. Necesito huir del mundo, y me constriño contra una esquina de mi cuarto, encajo la cabeza entre las rodillas y grito hasta quedarme afónico. Me araño la espalda con las uñas y lloro sin motivo. Entonces alzo la mirada y me lo encuentro observándome, con sus ojos de azabache y envuelto en un aura de olor a barro seco. Con movimientos perfectamente equilibrados se sube a su ruedecita y corre. MI HAMSTER ES DIOS.

(Ejercicio de escritura automática)

Dani Murphy

Posteado en General, explorando con etiquetas, , sobre Abril 13, 2008 por a.m.garrido
Este es un perfecto ejemplo de superación. Que te vaya muy bien, tio.