“¿Qué hijos?, si no son hijos tuyos, tú lo único que haces es dejar muestras”, es el dato que más me ha sorprendido de la bromita hecha a cierta clínica de donación de semen. Es decir, que si yo pongo el semen ¿el bebé que nace no es hijo mío? Objetivamente sí que sería mi hijo, pero el hombre que se haga cargo de él, esa persona que le transmita los valores que conviertan a ese bebé en el ser humano que posteriormente será, es su padre (también llamado criador). Pero no puede negarse que el hecho de poner la semillita te otorga en cierto modo la paternidad: es carne de tu carne.
Con la intimidad que suscita la media penumbra de un flexo, “el Hase”, un compañero de residencia sevillano, deportista, estudiante de criminología y donante de semen, se ha sincerado en una entrevista argumentando con convicción y una sonrisa: “a mí me ha cambiado la vida”.
Asegura que es un coñazo “porque tienes que ir hasta la otra punta andando” y que “hay que estar dos días en reposo sin poder eyacular”. “Hay veces que tienes ganas y te tienes que joder, otras veces tengo que llamar para cambiar la cita”.
“Son 45 euros por cada vez que vas, pero te dan 30 euros al momento y 15 se los guardan ellos, y cuando tu termines las donaciones que vayas a hacer, que el máximo son 35, te hacen un análisis para ver si sigues sano y te dan los 525 euros restantes. A los seis meses de terminar de donar, te hacen otro análisis para ver si tienes SIDA o algo, porque si lo has cogido ya tu semen no sirve y lo tienen que tirar”.
“En total te puedes ganar 1.500 euros”. Yo le digo que eso es un sueldo y que a base de pajas te puedes ganar la vida, pero me contesta que “no, que en España sólo se pueden donar esas 35 veces por el tema de algo de la conservación de la genética, para que no sean siempre los mismos genes porque se supone que si son siempre los mismos al final la especie humana se va degenerando”. Le argumento que tengo entendido que si donas cierta cantidad y tu semen sigue siendo de calidad, asciendes al nivel de semental y te pagan mucho más, pero me desmiente esa leyenda urbana : “no, no, eso es mentira… a menos que a mí no me lo hayan querido contar por lo que sea”.
“Te pagan la paja hecha, igual que el trabajo. Tú te haces una paja y te la pagan la próxima vez que vayas. Si yo por ejemplo voy el martes y el viernes, pues el viernes me pagan la del martes. O sea que la primera que te haces te vas con las manos vacías”.
“Hay dos salas con tele y eso… tu llegas y entras por la puerta de atrás para que no te vean los clientes, no entras por la principal; te sientas en la sala de espera y al rato llega una enfermera y te lleva a uno de los dos cuartos que hay para donar, que tienen un servicio, un lavabo, una silla y una tele grande. Entonces te dan tu bote, que lleva una etiquetilla con tu nombre, entonces abres el bote, te pones a ver la película y ya…”.
Esta entrada fue publicada el Diciembre 2, 2007 a las 10:33 pm y archivada bajo explorando, práctica de clase, reflexiones . Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del feed RSS 2.0
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Diciembre 2, 2007 a 11:29 pm
- Hola fulano, ¿tú a qué te dedicabas en la vida? Porque imagino que eres ya jubilado por tu edad.
- ¿Yo? Pajillero. Sólo trabajé un año
jajajajjajajajajajajajajja
Hay que tener cuidado con esto, ¿no? Qué peligro tiene el temita este, con razón la economía va tan mal, si es que el dinero se lo lleva el Hase jajaja – es bromica-.
Muy guay la entrada. ¿45 euros? Interesante…
Diciembre 3, 2007 a 10:04 am
Donación de sangre
“ Esto es una mujer que va siempre a donar sangre, por cada vez que va, le dan 100Euros. Un día ve que a un hombre le dan 300Euros. Se dirige a preguntar a la encargada: oiga, ¿como es que a mí siempre me dan 100Euros cada vez que vengo a donar sangre a este hombre le han dado 300Euros?
Es que ese hombre no ha dado sangre, sino semen
A eso que pasados 3 meses, la mujer vuelve se va hacia la encargada:
¿que Encarna, a donar sangre como siempre?
Encarna con la boca llena mueve la cabeza diciendo que no.”
Jajaja
Hoy os dejo un chistecillo ya que la polémica esta vez no la marcare yo. No sabría que ideas aportar, ni que punto de vista defender o atacar, por un lado ¿no es maravilloso que padres que no puedan tener hijos, ahora vean cumplidos sus sueños de una forma tan digamos fácil y natural? Y por otro ¿Que pasará en el futuro, en especial en los sitios pequeños, cuando las siguientes generaciones empiecen a mezclar genes comunes? – Y de hecho ya hay casos argumentados sobre el tema-
Poniéndome en el punto de vista del donante solo decir que la decisión en este caso es personalísima y dependerá absolutamente de su conciencia (como le afectaría la duda sobre cuantos de los pequeñines que van por la calle podrían ser hijos suyos) y… sobre todo de sus necesidades monetarias por que, por el mero hecho de dar generosamente la posibilidad de tener hijos a quien no puede de otra forma, no creo que se produzcan muchas donaciones, aunque claro está, seria lo ideal.
Diciembre 3, 2007 a 8:09 pm
Son wenos los chistecillos jeje. Yo, sinceramente y viendo todo lo que pagan, me he planteado hacerme donante, pero luego no podría vivir con el cargo de conciencia de pensar que mis hijos esten sufriendo y yo no pueda hacer nada…. nose, es una gilipollez. Además, siempre que viera un crio por la calle tendría la sensación de que es mi hijo. ¡Me volvería loco!
Un saludo gente.
Diciembre 10, 2007 a 4:09 pm
A ver o lo donas o mueren. ¿Qué cargo de conciencia?
Pero bueno, cada uno tiene sus sensaciones.
Tengo una amiga que donó óvulos, creo que klas mujeres sólo podemos hacerlo 6 veces, (creo) pero nos pagan unos 800 euros, y también hay mucho tema de hormonas.
A mi me parece bien este tema, así aquellos que sean o seamos esteriles, yo no lo sé,jeje, podremos tener hijos, que la adopción está también muy complicada.