Ella, abatida y con la respiración acelerada, me mira tumbada a mi lado y sonríe; incorpora su cuerpo sumergido en las sábanas y retira de la mesita de noche el tabaco; desliza sus dedos dentro de la cajetilla y saca dos cigarros, uno se lo coloca con erótica maestría entre los labios y el otro, ajado por la penumbra, me lo ofrece en vertical. Yo lo acepto y, tembloroso, lo enciendo.
Los primeros suspiros son los mejores… en unos segundos, nuestros organismos derrotados se embelesaban con las caricias del humo sobre la piel. Con las miradas perdidas en el más profundo de los placeres y la mente en blanco, el blanco más puro y dulce de todos, respirábamos tranquilos. Fue ese el instante que se me vino a la cabeza cuando leí el artículo de Antonio Muñoz Molina en la revista Muy interesante. En el texto, este escritor habla del libro de Allan M.Brandt, “The cigarette century”, indicando que “en las películas de la edad dorada de Hollywood las mujeres más hermosas sostenían cigarrillos y expulsaban despacio el humo pasara ser más seductoras, y los hombres para ser mas viriles. En los años 20 (…) los cigarrillos eran un símbolo (de) la masculinidad y la feminidad, el desafío sexual, la libertad de costumbres”, etc. Además, “alguien que pedía fuego estaba sugiriendo, ofreciendo o solicitando algo más”.
Yo no soy fumador, pero fumé…. Aunque la próxima vez rechazaré ese cigarro, descansaré esos 5 minutos ¡¡Y A POR EL SIGUIENTE!! No seré yo quien contribuya a forjar las costumbres más asesinas.
Esta entrada fue publicada el Enero 3, 2008 a las 3:51 pm y archivada bajo General con etiquetas antonio muñoz molina, cigarrito de después, tabaco, the cigarette century. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del feed RSS 2.0
Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propio sitio.
Enero 4, 2008 a 10:32 am
… si hubo siguiente estoy segura de que te falto el aire…
Saludos brujolíticos!
Enero 4, 2008 a 7:34 pm
Esto…que foto tan…..sumamente…..no sé ni como describirla….
Todos nos moriremos de algo, por lo menos que sea con gusto…
NO QUE VA….tu racaneas, que es más barato^^!!
Besos!
Enero 4, 2008 a 8:47 pm
Ja, ja, ja.
Racanear es un método.
Esta bien esta visión del vicio, pero lo cierto es que es feo…
Y muy insano
Y dejarlo es horribleeeeeeeee…
Habrá que parar a tomar aire.
Muy chulo el post

Saludos
Enero 4, 2008 a 9:26 pm
Muy bueno tu comentario, creo que la vida se basa en esos momentos que hacen extraordinaria nuestra existencia.
te invito a que visites mi humilde blog….
http://www.iinstantaneasdemivida.blogspot.com
Desde México en América Central
dC
Enero 5, 2008 a 7:53 pm
Pues sí… racaneo. Esque como no me quiero enganchar, pues no compro… Además, es mucho más económico pedir XD
Lola, me faltó el aire jaja, pero aún así…. siempre es mejor respirar hondo y a por el siguiente que ponerse en off con un cigarro (aunque, en cierto modo, las dos cosas son compatibles). Entonces AKUNA MATATA que la vida son dos días. Y sí… la vida recoge sus sentido en esos páramos no rutinarios que hacen un día distinto de otro. Además, en la vida hay que correr riesgos (siempre tomando precauciones), pero no por ello desligarse de lo que realmente es importante: de las metas que te impongas tú mismo a voluntad. Un saludo a todos!!
Enero 5, 2008 a 7:54 pm
y la foto la cogí de la página de el jueves…. estos indivuduos nunca dejarán de sorprendernos!!
Enero 8, 2008 a 1:12 pm
Siempre pensé en el glamour del cigarrito. Yo soy fumadora, pero al contrario que antaño,me siento asquerosa por tener esa dichosa dependencia que me confirma que soy un ser débil, sobre todo después de un buen polvo o un buen banquete,jejejeje.
Se ve que muchos bloguers somos asiduos lectores de MUY INTERESANTE, ¿eh?.