Archivo para la Proyectos categoría

Heavygochi

Publicado en Proyectos el octubre 29, 2011 por Chivone

Hace unos meses participé en un concurso de Fundación Telefónica para el incentivo de la producción artística. Mi propuesta era crear un Heavygochi: un tamagochi heavy. Por lo visto la idea no ha molado mucho, porque ni me han dado la ayuda ni me han avisado de que no me la van a dar. En fín… esto es algo que de alguna forma ya me suponía. La verdad es que los proyectos ganadores tienen mucho nivel. Pero yo no me achanto, y sigo dispuesto a desarrollarlo algún día. ¿Alguien se apunta?

Esto es un resumen de lo que más o menos mandé:

El proyecto propone un ejercicio de introspección para el ser contemporáneo de la sociedad de la información, acostumbrado a la conocer la realidad a través de canales como la televisión o YouTube, donde la implicación no es una necesidad.

Con este proyecto, tras la pantalla de su teléfono móvil habrá un ser humano dependiente de él; una persona con necesidades alimenticias, de aseo, de seguridad, sociales y de realización. Será el usuario quien, con su participación, permita la vida y la felicidad a este ser. Todo esto se hará en clave crítica de humor y transgrediendo los límites de lo políticamente correcto, por lo que se ha escogido como personaje principal a un heavy.

Escoger a un miembro de una tribu urbana en concreto no acota las posibilidades comerciales del proyecto, siempre que se respeten los principios asentados en el imaginario colectivo que la definen: cuero, melena, cultura, cerveza, una personalidad pasional, salvaje y sin miedo a las consecuencias.

La idea es generar una aplicación móvil descargable para para iOS (iPhone) y para Android, pues ambos sistemas operativos copan prácticamente la totalidad de las aplicaciones existentes para móviles. La aplicación estaría compuesta por muchos vídeos y, en función de las elecciones del usuario, se reproducirían unos vídeos u otros, en los que el personaje haría distintas acciones como comer, hacer ejercicio, ir al baño, filosofar, etc. Según se atiendan estas necesidades, el personaje podría morir o evolucionar en 10 niveles distintos. En cada nivel evolutivo se muestran vídeos distintos y se adquieren habilidades concretas como lanzar piropos, un grito de guerra, habilidad para abrir la cerveza de formas muy distintas, cantar canciones, eructar, etc.

Los primeros dos niveles serían gratuitos y para adquirir los 8 siguientes los usuarios tendrían que pagar 79 céntimos.

Aunque la base del proyecto es crear una aplicación móvil, el heavygochi también estaría adaptado para reproducirse en pantallas de ordenador, notebooks o tablets, independientemente del navegador o del sistema operativo del usuario.

La idea es generar una aplicación móvil para descargar con la que el usuario tenga que cuidar de las necesidades y aspiraciones de un heavy: alimentarle, darle de beber, llevarle al baño, entrenarle, etc. Según se vayan solventando las necesidades vitales de este personaje, evoluciona y adquiere nuevas habilidades. Todas las imágenes serían vídeos en las que aparecería una persona real, con lo que el usuario tendría la impresión de que la vida de otro ser humano depende directamente de él.

La interfaz sería muy intuitiva, formato videojuego y emulando a los tamagotchi de los años 90.

Estaría compuesta por una serie de vídeos en los que el personaje principal sería el heavy del que el usuario tiene que hacerse cargo y en los que el fondo sería blanco, de forma que el eje visual sea el propio personaje.

La aplicación estaría desarrollada en HTML5, por lo que no habría problema a la hora de acceder desde distintos dispositivos. Estaría compuesta por alrededor de 500 vídeos de 10-12 segundos cada uno, unos 50 vídeos por cada nivel. Los vídeos se grabarían en un estudio y estarían todos disponibles en Internet, lo que multiplicaría el efecto viral.

La experiencia del usuario está encaminada a la implicación, pues la vida y felicidad del personaje dependen de sus acciones. Al recurrir al humor y al desenfado como eje de comunicación, la experiencia sería agradable y divertida. En última instancia, el sabor es el de experimentar la interacción a tiempo real y de forma ubicua con aquello que hay tras la pantalla, en este caso un ser humano.

Se trata de una versión actual y para adultos de los famosos tamagotchi de los años 90, una mascota virtual comercializada por Bandai. Era un aparato con forma de huevo y del tamaño de la palma de la mano, que tenía una pantalla y sólo tres botones.

Apelando a la nostalgia de los juguetes de la infancia, esta aplicación se presenta como una solución ingeniosa y divertida para cubrir de forma ociosa los minutos muertos del día (esperar en la parada del autobús, hacer tiempo en la consulta del médico, mientras esperas a alguien…). Así, el estrato social cuya infancia se desarrollase a lo largo de los años 90 y que ahora esté familiarizado con el ocio digital y en disposición de smartphone, identificará sin dificultad el proyecto a su juguete de la niñez.

Los niños que antes alimentaban con cariño a sus tamagochis han crecido y, muy probablemente, se han identificado con alguna tribu urbana; han conocido los defectos de la sociedad, los excesos del ser humano y las imperfecciones de la vida. Ahora sus juguetes son más sofisticados, pero la seriedad e indiferencia con la que se presentan la mayoría de los contenidos, sesgan la visión del ser.

El humor es la forma de crítica más sofisticada. Se atribuye a Platón la cita “muchas veces ayudó una broma donde la seriedad solía oponer resistencia”, y precisamente esa es la pretensión del proyecto: criticar la corrección de las protocolarias normas sociales con una visión ejemplificada en un estilo de vida dirigido por el usuario; y criticar la falta de implicación obligando a los usuarios a participar en las decisión vitales del personaje. Todo en clave de humor.

Cada vídeo contará con un discurso propio y distinto de los demás, enmarcado en una serie de hechos seleccionados por el usuario.

Para la elaboración de este proyecto será necesario contar con un programador, un cámara, un técnico de sonido, un guionista, un actor, un editor, una sala de rodaje, una cámara de vídeo, micrófonos y equipos informáticos.

Y esto es un montaje de más o menos como quedaría el diseño:

Boceto explicativo de la interfaz del heavygochi

Que el fin del mundo nos pille follando

Publicado en Proyectos, Uncategorized el marzo 2, 2011 por Chivone

Ayer murió Segismundo, mi periquito. No hubo entierros vikingos ni rituales extraños, sólo una silenciosa despedida a la orilla del río. Era el regalo de cumpleaños para una persona muy especial en un momento muy especial (y la alternativa a tirarnos de un puente), pero las circunstancias cambiaron, el momento se acabó y al final le cogí cariño al bicho, así que me lo quedé yo. 

Hoy, en el chat del Gmail hablando con Moreno:

Francisco: hay un vacío enorme en mi futuro para el año que viene
Yo: ni de coña
vente conmigo a australia
Francisco: xDDD
australia??
Yo: por cierto tio, al final la fiesta de disfraces es el viernes, yo no puedo ir xk tengo examen el sábado a las 9
sí, lo he estado pensando seriamente
Francisco: qué se te ha perdido en un país deshabitado al 80%?
Yo: en cuando se me acabe el curro, master y carrera me las piro
Francisco: aunque sidney debe ser bonita
Yo: hablan inglés, y yo quiero aprender inglés
además, no están en crisis
Francisco: en islandia tampoco
Yo: el mundo es muy grande, xk vamos a kdarnos en españa??
no tiene sentido
Francisco: y cuál es la opción de negocio en australia?
Yo: es como el pobre segismundo, que por cierto ayer murió
no salió de su puta jaula
Francisco: habrá que subsistir allí, digo yo
Yo: si hubiese sabido que moriría ayer lo hubiese soltado para que muriese en el cielo
así podemos morir nosotros, en la puta jaula
(…)

Entonces nos pusimos a hablar de distintas ideas de negocio para sobrevivir en Australia, entre las opciones contempladas estaban currar como empleados de un Mc´Dondalds, leñadores, montar una agencia de experiencias para personas cuya vida carece de sentido o estafadores a gran escala, etc. Entró Oscar en el salón, uno de mis compañeros de piso, y me recomendó este increíble documental. Es flipante, al final me voy a creer lo del fin del mundo.

Francisco: lo tengo
visa de estudiante en australia
yo: jajaja
te lo has tomao en serio, me mola
ahora deberíamos de construirnos un bunker seguro para el 21 de diciembre de 2012
yo: bunker bunker bunker!
bunker bunker bunker!

…Y continué con la paranoia en Twitter:

Francisco: buf
los precios
de los másters
buf
14.000 euros
yo: nada tío, bunker
y lo alquilamos…
ese puede ser el negocio k nos mantenga
Francisco: xD
yo: subastamos las plazas del bunker jaja
jajajaja
Francisco: lo digo en serio, el máster era otra de las opciones y me molaría hacerlo en australia
yo: sk es perfecto, un sitio de habla inglesa en la otra punta del mundo
bunker bunker bunker!
Francisco: mira, sé que lo del 2012 es una tontería, pero prefiero que me pille en australia xD
yo: jajaja
pues sí, si se invierten los polos de la tierra saldremos menos perjudicados
ahora tenemos k buscar una zona lejos del mar y en una zona consistente de la placa tectónica
Francisco: por qué lejos del mar? el mar mola
yo: por el deshielo
tiene k ser lejos del mar
estoy por coger esta conversación tal cual y publicarla en un post jaja
así actualizo el blog
Francisco: tío, yo no voy a australia para salvarme de una catástrofe supersticiosa, voy para vivir como un dios el año que viene xD
yo: bueno, y si además te salvas del apocalipsis fíjate tú que bien
Francisco: venga ya, se mueren todos y voy a ser el tonto que se quede vivo xD
yo quiero mi ración de paraíso maya xD
yo: nos traemos unas tías buenas con nosotros
moreno, aceptalo, nosotros iremos al infierno
Francisco: repoblamos xD
yo: ese es el reto jaja
espero que los gases tóxicos no conviertan a las tías buenas en monstruos
Francisco: de algo hay que morir
pero mejor morir en australia
yo: sí, repoblando el mundo
weno tio, voy a cenar algo y a acostarme
Francisco: ok, australiano
yo: ya concretamos fechas pasaomañana en madrid
Francisco: ok xD
yo: la estructura del bunker y esas cosas…
taluego 

Nunca le faltó agua ni comida, lo cambiábamos constantemente de sitio para que le diese el solecito, le poníamos sonidos de la naturaleza y música clásica, e incluso durante una temporada nos pusimos a entrenarlo, pero nada… las cosas llegan y nunca se sabe cuándo.

Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

Adios, Segismundo. Buen despertar. Si la vida es sueño, vamos a soñar.

Segismundo

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.