Es un experimento interesante meter a un grupo de desconocidos a un comedor con un bufet libre y sólo una hora para asaltarlo. Es curioso cómo se configuran las mesas o cómo, al entrar, todos deambulan con pasitos cortos en busca de líderes erigidos en función de su partición en clase. Se hace necesario atender con los cinco sentidos a las conversaciones que se construyen en cada mesa, y aún más a los silencios, y más todavía a quienes y cómo rompen los silencios. Lo que digo… un mundo.
Recién comidos y con las tripas aún de parranda, tuvimos que volver al aula. Daniel Pérez Colomar, Director General de Xing España impartía la clase “La empresa en la Web 2.0”. Pérez Colomar nos dijo que “las empresas en España tienen que ponerse unas gafas” para ser conscientes de la importancia de Internet, y que todas las áreas han de tener esto presente. El 70% del contenido de la Web es generado por los usuarios, y el 20% de las recomendaciones que se hacen de productos las hacen los amigos. Si el marketing consiste en satisfacer las necesidades de los usuarios, la mejor estrategia es escucharles, pero las empresas quieren estar en Internet para ganar más dinero. Hay que tener presente que el retorno no es inmediato.
Las posibilidades de Internet para una empresa van desde evangelizar, permitir a los usuarios diseñar un producto, mejorar, buscar que se hable de ti, luchar por mejorar el posicionamiento, buscar embajadores de la marca, etc., pero no es algo que se pueda ignorar. Finalmente, el Director General de Xing nos propuso un ejercicio práctico: convertirnos por un momento en el CEO de Toyota en un momento de crisis para la empresa. El ejercicio consistía en definir tácticas de comunicación para el momento inmediato tras la muerte en agosto de 2009 de un policía por un defecto de fábrica que provocaba la pérdida del control del coche. Las respuestas generaron polémica, y la polémica mola porque así se aprende. El tipo que tenía a mi izquierda, desde mi punto de vista, dio la solución más acertada, pero el consenso popular no opinó de la misma forma. No voy a entrar en más detalles porque no quiero extenderme. El sabor de boca que al final de la jornada se me quedó fue agradable, pero estaba demasiado cansado como para relamerme con él. Esa noche ni siquiera salí…, pero eso cambiará en la siguiente sesión. Voy con las pilas cargadas.

Mar 4/IMG_7433, fotografía de tavopp con licencia Creative Commons.