Publicado en videos el Octubre 24, 2009 por Chivone
Es increible cuando uno mira al pasado y se da cuenta de cuánto han cambiado las cosas. Interrogantes que antes no tenían sentido ahora lo tienen, y aquellos que ahora no tienen antes les sobraba… Este vídeo es de mi primer año en Murcia
Publicado en editorial, videos el Febrero 23, 2009 por Chivone
La vida, me respondo a mí mismo sin pensarlo. Elegir la cartera supone ser un esclavo de tu trabajo, vender tu alma a los demonios del tiempo para ganar un dinero que no tienes tiempo de disfrutar. La vida, sin duda. No quiero ser prisionero del capitalismo, pero lo pienso fríamente y joder… ya puestos a extremar ¿vivir sin dinero es posible?¿La vida o la cartera? ¡¡NINGUNO!! ¿no hay más opciones?
Lo que está claro es que el dinero no da la felicidad, pero ayuda… Decía el Punset que felicidad la dan las relaciones sociales. Lo suyo es disponer del dinero suficiente como para satisfacer esa necesidad y seguir ascendiendo en la pirámide. Aunque no se cuánto dinero es el oportuno para saborear “la vida” sin constreñir tu libertad, me imagino que eso depende de cada uno, me amparo al dicho popular de que “no es más feliz quien más tiene sino quien menos necesita”. ¿Pero somos libres de diseñar nuestras necesidades o eso depende de las circunstancias? No quiero pensar que la felicidad dependa de algo tan relativo e inestable… las circunstancias ¿entendemos “la cartera” por circunstancias? Volvemos a lo mismo: ¿la vida o la cartera?
Este fin de semana puedo vacilar de haberme sentido feliz, una felicidad cara (al igual que la semana pasada), pero feliz al fin y al cabo. En realidad el dinero no ha tenido nada que ver en explosión de endorfinas, el detonante ha sido una persona (a la que por cierto también le ha salido caro), pero el dinero ha posibilitado los medios para que tenga lugar esa felicidad.
A mí me basta con un abrazo para ser feliz, y estábamos precisamente así, abrazados durante la despedida frente a un alsina colorao, cuando se ha acercado un señor bajito enfundado en harapos raídos. “Perdonad, ¿tenéis algo de dinero para darme? Es que me tengo que ir para Alicante….”, decía dejando asomar sus dientes residuosos. El hombre, mínimo, nos doblaría la edad, así que he imaginado que para él tenía que ser un palo muy grande pedirnos pasta. Cuando damos limosna, porque no siempre le damos a todos, no se si nos regimos por un criterio de lástima para decir a ti sí y a ti no, de bonanza ocasional o de levantarte con la pata buena. No tengo ni puta idea, el caso es que le he soltado treinta céntimos, casi lo equivalente a un café en la máquina de la universidad.
“¿Treinta pelas nada más?”, me soltó el limosnero con tono despectivo, “Dame por lo menos un euro”, escupió arrugando sus cejas peludas frente a los treinta céntimos que sostenía con la palma de la mano abierta.
“-A ver, que la crisis es para todos. ¿Te crees que estoy yo para ir regalando?”
“-Pero coño, treinta céntimos nada más…”, me recriminaba. Al final se fue refunfuñando y mirándonos con cara de asco. Él no conoce nuestra situación, no sabe cómo estamos económicamente, que no somos los reyes magos. Además, somos estudiantes y eso se veía a kilómetros. No es mi dinero el que le doy, sino el que nace del sudor de la frente de mis padres. Me han dado ganas de pedirle que me devolviese los treinta céntimos, pero al final (aunque de mala ostia) me he contenido.
La próxima vez que alguien me pida dinero le diré que no, que dinero no le doy, pero que si quiere le doy un abrazo, que eso hace más feliz y en realidad lo que busca no es dinero sino felicidad. Igual quedo como un gilipollas (seguramente), pero dinero no puedo dar porque no hay. Entonces… ¿La cartera o la vida? Las dos cosas o ninguna, yo creo que no se pueden desligar.
El principal problema que se me plantea para escribir esto es de espacio. Me resulta difícil constreñir todo lo que me pasa por la mente en un espacio tan pequeño, además, el hecho de utilizar las palabras como medio de codificación acota la libertad del pensamiento; lo limita… optaría por sellar mis labios y llorar, que sean mis lágrimas las que hablen (seguramente serían más objetivas), pero no me imagino a nadie descifrando un folio empapado, así que una vez más recurriré a la tinta.
El sábado asistí a la manifestación convocada en apoyo al pueblo palestino que cortó la Gran Vía desde la plaza circular hasta pasado el ayuntamiento. Flipé con varias incoherencias como una bandera republicana, un gordo gritando “no se ve a la gente del PP” y más gilipolleces que prefiero no mencionar, pero quitando esos detalles, la cosa no estuvo del todo mal. Yo creo que con lo que cuesta movilizar a la gente para que se manifieste, ya que se hace, se sacan todos los temas a la vez. Como dice un amigo mío, es raro que no nos encontrásemos a alguien con la bufanda del Real Madrid…También hubiese preferido que los cánticos fuesen en español, así me habría enterado de algo y habría participado más. Por todo lo demás fue una manifestación bastante ordenada, muy multitudinaria y lo mejor de todo: supuso que distintas razas y culturas se juntasen para luchar por una causa justa. Este es el video que hice:
¡Lo conseguimos! Puede pensar alguno, pues tanto Israel como Hamás han declarado el alto el fuego, bueno… Hamás sólo durante una semana. Ahora toca contar cadáveres, creo que van por 1.300. Entre tanto, Obama de fiesta y llegando a casa.
Volvía de la manifestación con Dani, un buen amigo con inquietudes interesantes, cuando, esperando en un paso de peatones de Floridablanca a que el semáforo se pusiese en verde para los peatones, vi a un hombre rodar sobre el capó un SEAT rojo cayendo al suelo como un trapo. Acababa de ser atropellado. El hombre calló a menos de un metro de nosotros con la cara pegada al suelo. El peatón se había saltado el semáforo y el conductor, que se lo tomó con una naturalidad indignante, no tuvo tiempo de frenar.
Rápido se hizo un círculo alrededor del atropellado, un señor de unos cincuenta años, con el pelo blanco y que vestía una cazadora de cuero. Todo el mundo se quedó atónito; nadie hacia nada, pero Dani rápidamente sacó su móvil y llamó a una ambulancia. El hombre atropellado no respondía a lo que yo le preguntaba, pero movía rítmicamente los dedos de ambas manos. A mí se metió la paranoia de que si dejaba de mover los dedos se moriría, así que seguí hablándole aún sin obtener respuesta.
La ambulancia no tardó nada, en dos minutos ya lo estaban recogiendo. “¿Hay algún testigo?”, preguntó la policía, y sólo estábamos Dani y yo, que les dimos nuestros datos por si había que testificar en algún juicio. ¿Dónde están los demás?, me pregunté a mí mismo, porque en el momento del atropello estaba el paso de peatones atestado de mirones. Es increíble, pero todos se habían ido sin hacer nada. Si no fuese por Dani seguramente ese hombre estaría muerto, se lo dije a él entonces y lo repito aquí ahora. Fue él quien le salvó la vida reaccionando de esa forma tan coherente. Ya se que lo lógico es llamar a la ambulancia, pero en esos momentos te aturullas y no piensas. Yo ni siquiera me sabía el número de la ambulancia (112).
En definitiva, que la vida es efímera y nunca sabemos cuándo nos puede llegar el momento; que el atropello duró menos de un segundo y que la muerte acecha la mayoría de las veces escondida en cualquier parte, pero en Palestina no se oculta, allí saben cuál es su cara.
Publicado en videos con etiquetas afeitado, barba el Marzo 14, 2008 por Chivone
Después de tres semanas estudiando en Murcia llega la hora de volver a casa, y además de tener que hacer maletas, tengo otra tarea pendiente: ¡¡AFEITARME!! Porque yo con barba no puedo entrar a casa.
En memoria de las víctimas del terrorismo encendí una vela; un fuego cuyo resplandor iluminará el recuerdo de aquella trágica mañana. Es lamentable que, hasta hace unos días, esos cuerpos cercenados por la metralla se hayan utilizado como munición política. Sólo espero que los que tienen la posibilidad de decidir hagan uso de todos los recursos para combatir el terrorismo con la tenacidad que se merece. Por las víctimas.
“Por vosotros”, recuerdo que dije antes de brindar. “Por seguir conmigo a pesar de todo”.
Este ha sido un fin de semana genial; unos días de “sexo”, drogas y rock and roll en dosis que me han provocado la hermosa sensación de poder convivir con fantasmas que, como escribí en la libreta que Montse me regaló, “me taladran el pensamiento con recuerdos de fuego y mantequilla”.
Gracias cordobeses por acogerme en vuestra maravillosa ciudad. Este video va por ustedes. Un abrazo.
Publicado en videos el Febrero 18, 2008 por Chivone
“Su perilla había doblado el tamaño que albergó la última vez que la traté, ahora quedaba cabalmente enmascarado su cuello tras una cortina de pelo que consciente consentía crecer; portaba unas gafas incamuflables de montura negra que alternaban en su rostro la sofisticación de un erudito con la dejadez de un pordiosero”, dije hace justo un año para describirte en el relato “mi primera vez”. Y ahora, un año después, tengo la sensación de que esa pequeña descripción se ha quedado corta; de que habría que sumarle algún elemento que aluda a tu condición de artista.
Hace ya mucho que no nos vemos, y las patitas de lo que antes fue un trípode ahora hacen su vida por independiente, pero siempre quedará ese nexo que conecta nuestros pasados en una misma raíz: la amistad.
Este video es un breve homenaje que te mereces. Un abrazo.
Ahora resulta que los nuevos politicuchos van de solidarios por el mundo; concretamente me refiero al señor Rajoy, ¿desde cuándo se escucha al pueblo? Pues bien, el Partido Popular quiere que los ciudadanos participen en su campaña electoral, y para ello ha insertado un espacio en su página web para que quien quiera envíe sus propuestas de 30 segundos. El spot ganador será emitido en TV. Así lo anunciaron el secretario ejecutivo de Comunicación del PP, Gabriel Elorriaga, y el responsable de Comunicación Interna, Luis Ayllon.
Pues bien, aquí tienen el mío… siento que supere el tiempo estimado, pero considero que en 30 segundos sólo da tiempo para mandarles a la mierda.