El Gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez (Majo), reabrió el otro día en la Comisión del Pacto de Toledo el debate sobre la viabilidad del sistema de pensiones español, y la cosa es más delicada de lo que parece… El Gobierno dice que las pensiones no peligran pero, como dice mi madre, “¿vas a hacer caso al Gobierno? que negaba la crisis hasta hace poco…”.
Según el suplemento MERCADOS de El Mundo ya está peligrando la jubilación de la quinta del 60, los que llaman baby boom, entre los que abundan los casos de familias numerosas y con carreras de cotización más elevadas. Celestino Corbacho, el ministro de trabajo e inmigración, insiste en que “Miguel Ángel Fernández Ordónez está arrojando inseguridad y jugando con la tranquilidad de más de 8 millones de pensionistas”, pero es que la cosa está como para acojonarse señor Corbacho.
Los españoles cada vez tienen menos hijos y viven más, esto provoca que la población envejezca. Además, los jóvenes retrasan cada vez más su incorporación al mercado laboral a cambio de obtener una mejor formación. Esta situación no es nueva, en su día la salvó la mano de obra de los inmigrantes, (que se introducen directamente como población activa), y la incorporación al trabajo de la mujer. De todas formas, como señala Victorio Valle, director general de la Fundación de Cajas de ahorro, se trata de “un sistema estructuralmente insuficiente, dado el progresivo envejecimiento de la población española”.
Ahora mismo, la Seguridad Social se enfrenta a un crecimiento de 130.000 nuevos pensionistas al año. Para el año que viene, 26 de cada 100 personas habrán cumplido los 65 añitos o serán dependientes de estos. A este ritmo, en 30 años más de la mitad de la población superará los 65; la leche, panzá viejos… no va a haber bares ni obras para todos.
Pero lo más acojonante del tema es que esto no es culpa del contribuyente. Según Javier Alonso Meseguer, profesor de la Universidad Carlos III de Madrid, el superávit real de las pensiones debería haber sido de más de 300.000 millones de euros y, sin embargo, a finales de 2008 sólo alcanzó los 57.000, casi 6 veces menos. Resulta que los dineros fueron gastados en los en los Presupuestos Generales del Estado de cada año. La caja de pensiones, que supuestamente sólo pertenece a los cotizantes, ha sido mangoneada por todos los gobiernos para ganar elecciones, para favorecer la convergencia española con la Unión Europea o para financiar partidas de gasto del Estado. ¿No es para estar inseguro e intranquilo, señor Corbacho?
Pero bueno, estos “hurtos”, de no haberse cometido, simplemente hubiesen retrasado lo inevitable. Se le están rompiendo las patas al capitalismo, y esto ha sido precipitado por la puta crisis y el alarmante aumento del paro, y con ello también de quienes cobran subsidio por desempleo ¡¡que no hay dinero para tantos!! ¡y los sueldos vitalicios de diputados, ministros y presidentes no se tocan, joder!
José Barera, el mayor experto en materia de pensiones, dice que hay que poner la edad de jubilación en los 70 años en cuestión de cinco años, es decir, subir “un año más por cada año que transcurra”. Además, también se está maquinando “alargar el número de años” de cotización frente a los 15 que se toman ahora para la base reguladora de la pensión.
A ver quién tiene la mejor idea ¿Qué hacemos para procurar la estabilidad de este sistema engangrenado? Si yo ahora tengo 21 años ¿hasta qué edad voy a tener que estar currando? ¿Y si proponemos un genocidio para acabar con todos los viejos? Muerto el perro, muerta la rabia, no? ¿No suena esta descabellada proposición a eutanasia? ¿Y si complico a la juventud el acceso a la Universidad eliminando becas y privatizando las especializaciones? ¿No te es esto familiar tampoco?
Mi opinión: Si una rueda se pincha, se cambia; no se le pone un parche, pues con el tiempo dará fallos de nuevo. Si una rueda se pincha, se cambia, con todas sus dificultades, porque si no te la terminarás pegando.
Ver Monzogo nº22
Descargar Monzogo nº22