Las películas de Disney, más allá de inocentes historias, esconden mensajes subliminales al servicio del imperio. Estos son algunos ejemplos:
· En Alicia en el país de las maravillas (1951), la tesis parece defender la creación del Estado de Israel. El jardín “real” es azul y blanco, colores de la bandera israelí. Con fondo azul y rojo y la mesa blanca se forma la bandera de Estados Unidos. El reloj de la demente merienda se convierte en bomba de relojería que era la URSS.
· Peter Pan (1953) se proyecta en plena “guerra fría”. El jefe indio se parece a los dirigentes rusos, se ataca al Japón con sutiles imágenes. La bandera pirata recuerda la simbología nazi. El gancho del capitán Garfio evoca la hoz de emblema soviético. La isla es, en realidad, un nuevo parque de atracciones: Disney estaba creando entonces su primer Disneylandia.
· Aristogatos (1970) En plena era de exaltación de los Kennedy, asesinados, el presidente John y luego su hermano Bob. Los norteamericanos sienten admiración por lo francés, nacionalidad de la que era descendiente la viuda Jacqueline (Bouvier).La “condesa” representa el “chic” galo y recuerda a la matriacarca del clan Kennedy; y la madre es una buena maestra de la resignación de Jacqueline tras el fallecimiento de JFK; el vagabundo Tomás O´Malley es irlandés,como la ascendencia de los KENNEDY. Valores machistas: la gata/mujer es guapa, coqueta necesita protección.
· El Rey León. Tras la guerra del golfo, se arremete contra el Islam. Basado en el “Macbeth” de Shakespeare, el león malo es más oscuro que los buenos y se llama Ascar, que en árabe quiere decir “soldado” o “militar”. La Media Luna del Islam aparece cuando este malvado personaje entra en acción y, en el momento en el que arenga al ejército de hienas, gira en un escorzo que le da un enorme parecido con Jomeini. Cuando Mufasa, el padre, se aparece en el cielo a Simba, las similitudes con la estatua de Lincoln en Washington son innegables. Se le perdona a Simba que haya sido “hippy” y que tenga amigos de dudosa extracción como Pumba (estereotipo sucio del hispano-mexicano), siempre que acuda a en socorro de su país cuando éste le necesite. El mono representa la sabiduría y la resignación de la comunidad norteamericana.
· Aladino. Arrecian los ataques contra el mundo árabe. Se presenta a los árabes como vendedores de todo lo imaginable, mentirosos redomados, sucios… El protagonista lleva un fez diminuto más parecido a la “kepa” judía que al típico tocado musulmán levementehomosexual (Yafar). En cambio, Yasmina, la coprotagonista, es de rasgos más judíos y viste con los colores de la bandera hebrea. El “Genio” ofrece la magia “kitch” de la sociedad de consumo americana: luminosos, máquinas tragaperras y la parafernalia de los musicales.
· El jorobado de Notre Damme. Tras la matanza de Waco y el auge de la Iglesia de la Cienciología, en esta película se sataniza a las sectas. Los ropajes del malvado Frolo recuerdan a los usados por muchos predicadores de las iglesias salvadoras tan abundantes en Estados Unidos y que se han enfrentado varias veces al Gobierno central apelando a la Quinta Enmienda (derecho a portar armas). La danza del populacho tiene inequívocos aires rusos. Se insinúa la tesis de una intervención norteamericana en Europa para contrarrestar un hipotético desgobierno. El jefe de los guardias (todos llevan cascos nazis) se parece mucho a Yeltsin.
(Fuente: Barrientos, Jaime: “los mensajes ocultos de Walt Disney”. El Mundo, 8-12-1996, pág. 11.)